PACIENCIA

Paciencia

Continuación de nuestro ciclo de reflexión: “16 Actitudes para una vida con sentido”, Alison Murdoch y Dekyi-Lee Oldershaw.

II. PACIENCIA.

Ser paciente implica utilizar el poder  de la mente. La vida está llena de situaciones difíciles, desde  pequeños inconvenientes hasta grandes problemas, y cuando éstos suceden, tenemos la posibilidad de responder de distintas maneras, ya sea con angustia y preocupación o bien con calma y tranquilidad. La paciencia nos ayuda a controlar nuestras reacciones ante esas situaciones y mantener la calma interior.

Ser pacientes nos aporta también la flexibilidad y la fortaleza para no ser víctimas de las circunstancias, punto clave para trabajar con la ansiedad, el estrés y la depresión.

Nos hace responder de manera positiva y útil porque nos permite pensar con claridad. 

La paciencia nos brinda seguridad y autoestima.Cuando somos pacientes, podemos compartir nuestra forma de pensar y disfrutar con los demás sin miedo a sentirnos vulnerables o indefensos.

La paciencia sienta las bases fundamentales para construir una sociedad más feliz. No implica abstenerse de tomar medidas para protegernos, sino emprenderlas con tranquilidad para que sean más eficaces, en lugar de actuar descontroladamente cegados por la rabia. Una vez que el enfado se ha desatado, es muy difícil controlar lo que puede ocurrir o el daño que podemos causar. La ira puede dejar tras de sí una estela de arrepentimiento y relaciones dañadas a lo largo de varias generaciones. Puede incluso llegar a la violencia y a la guerra, llegados a ese punto es preciso un enorme esfuerzo para romper ese círculo vicioso y salir adelante.

Los motivos que nos hacen enfadar son tantos y tan distintos entre sí, pero el origen del enfado está en nuestros pensamientos, no en elementos externos. El lunes nos podemos enojar por una situación que quizás no nos habría molestado el martes u otro día; algunas personas se enfurecen ante un hecho, mientras que a otras el mismo hecho les trae sin cuidado. Una situación puede variar dependiendo del color del cristal con que se mire.

La paciencia depende de nuestra aceptación del aquí y del ahora sin enfadarnos ni alterarnos. No es algo fácil de asumir, nuestro cuerpo constantemente nos insiste en que satisfagamos sus impulsos y nuestra mente se ofende con facilidad. La paciencia exige flexibilidad e inteligencia para aceptar que uno no siempre puede salirse con la suya y que requiere tiempo lograr que las cosas cambien.

Podemos aprender mucho de las situaciones difíciles o desagradables si estamos dispuestos a perseverar. Justamente son las oportunidades para cultivar esta actitud.

Y no olvidemos que requiere de paciencia permitir que los acontecimientos se desarrollen y maduren, así como estar abiertos a que los resultados puedan ser muy distintos de lo que esperábamos.

La paciencia es una cualidad que todos podemos cultivar.

Paciencia - Respira

 

Libro de visitas, gracias por tus comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.