San Francisco de Asís y el almendro

Por Thich Nhat Hanh en su libro “La muerte es una ilusión”.

“Un día, mientras San Francisco de Asís meditaba andando por su jardín en invierno, vio un almendro sin hojas. Se acercó al árbol y mientras inhalaba y exhalaba siendo consciente de la respiración, le pidió al almendro que le hablase de Dios. De repente el almendro se cubrió de flores. Yo creo que la historia es real porque una persona tan contemplativa como él podía ver la profundidad de la realidad. No necesitaba el calor de la primavera para comprender que las flores del almendro estaban ya ahí.”

“Te invito a contemplar una caja de cerillas con los ojos de San Francisco de Asís, con los ojos del Buda. Tú tienes esos ojos. ¿Puedes ver ya la llama en la caja de cerillas? No se ha manifestado aún, pero está ahí en alguna parte. Al observar a fondo la caja de cerillas, ya puedes ver la llama. Hay todas las condiciones necesarias para que la llama se manifieste, salvo una: el movimiento de tus dedos. Tú puedes aportar la última condición que falta y ver la manifestación de la llama.

Observa todas las condiciones que se han dado para que se manifestara.”

Y pregunta ¿de dónde viene la llama?

¿a dónde va?…

transformación

Un comentario

Libro de visitas, gracias por tus comentarios

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.